A veces, en nuestro inagotable orgullo no somos capaces de ver que nuestro tiempo en la tierra es limitado, que no debemos desperdiciar ninguna oportunidad de ser feliz.
Nos liamos en quehaceres que a priori pueden parecer importantísimos y que después acertamos a entender que no tenían la menor importancia…
Mira que bien explicado
